Watchmen: protagonistas de novela

Esta nueva sección del blog es para recomendarles lecturas para cuando estén en el baño, o de pronto, sin internet. Quisiera recomendarles cómics, en este caso, Watchmen, escrita por Alan Moore.

De ésta me he leído hasta la dedicatoria de la primera página, en donde descubrí -dato curioso- que se menciona ni más ni menos que al mismísimo Neil Gaiman. Enseguida, es fácil imaginar al “joven” Neil visitando al viejo Nigromante ese, Moore, por allá en aquel castillo donde debe vivir, lejos de DC Comics y todas esas adaptaciones cinematográficas que tanto lo atormentan. Como lo harían dos viejos amigos, toman el té y comparten galletitas; mientras que al ritmo de una charla sobre Chaucer -o tal vez Moorcock-, mutuamente despiojan sus cabelleras. Porque, para opinar sobre literatura de baño, hay que tener la cabeza limpia y libre de parásitos. Así es como uno puede dividir el mundo de los fanáticos del cómic en dos bandos: aquellos piojosos que idolatran Watchmen y aquellos piojosos que la odian. Y una obra que genera polémica entre piojosos siempre será un buen punto de partida.

Who watches the Watchmen?

Watchmen es una serie limitada de doce capítulos publicada por DC Comics durante 1986 y 1987. Escrita por Alan Moore, ilustrada por el Maestro Dave Gibbons y coloreada por John Higgins, Watchmen es ampliamente considerada como una de las obras imprescindibles del medio que demuestra la versatilidad y las ventajas del cómic ante otras formas narrativas. Junto con “The Dark Knight Returns” (1986), de Frank Miller, a Watchmen se le atribuye haber revitalizado el interés en el cómic al demostrar su capacidad para incorporar nuevos elementos y desarrollar nuevos estilos.  Watchmen atrajo una audiencia más madura, con más dinero que el lector de cómic promedio, y dispuesta a darle una oportunidad a ese medio considerado apto, hasta ese entonces, solo para adolescentes y adultos inadaptados.

Who watches the Watchmen? Imagen Archivo particular.

Who watches the Watchmen?

Sinopsis.

La trama principal gira en torno a un grupo de enmascarados obligados a pensionarse antes de tiempo. Watchmen transcurre en una realidad alterna que refleja el posible desenlace de la Guerra Fría durante la década de los años ochenta. Gracias a la existencia del Dr. Manhattan (de todos los personajes, el único con súper poderes), los Estados Unidos han logrado inclinar la balanza de las Potencias Mundiales a su favor y la necesidad de los justicieros enmascarados se ha vuelto obsoleta. Caídos en desgracia y rechazados por la opinión pública y su otrora aliado, el Gobierno, los Watchmen tratan de sobrevivir cada uno a su manera y de acuerdo a las limitaciones de su propio carácter. Sin embargo, al investigar el asesinato de Edward Blake (alias El Comediante), Rorschach, uno de los Vigilantes que aún opera desde la clandestinidad, descubre una conspiración que aparentemente busca extinguir a los últimos de los Watchmen.

Cómo leer Watchmen.

La lectura inicial de este cómic puede ser un tanto confusa y problemática, por decir lo menos. La Diégesis de Watchmen salta constantemente en su espacio, tiempo y personajes. De esta manera logra abarcar casi 50 años de tramas y personajes secundarios. Esto más que un defecto, es un desafío intencional por parte y arte de sus creadores. Detrás de cada digresión, de cada analepsis, se esconde un elemento importante que esclarece la existencia y la relevancia de los cómics como manifiesto artístico de la cultura popular.

La simetría es recurrente en Watchmen.   Páginas 14 y 15 del quinto capítulo

La simetría es recurrente en Watchmen. Páginas 14 y 15 del quinto capítulo

Watchmen es por lo tanto un clásico ejemplo de metaficción. Una buena aproximación para su lectura consiste entonces en leerlo como un cómic sobre los cómics. Si se está familiarizado con las convenciones genéricas del medio, se entiende que la intención de sus creadores consiste en presentar una revisión histórica y una deconstrucción de los arquetipos del súper héroe y del vigilante enmascarado. Los actores de Watchmen son la antítesis por excelencia de los súper héroes de la época dorada del cómic americano. Lejos de representar algún ideal, de tener un ápice de talento innato o pizca de altruismo, la mayoría de ellos son anti-héroes venidos a menos que parecen habitar una casa-estudio.

La temáticas de la Guerra Fría y un inminente holocausto nuclear existen no tanto como para ser resueltas, sino para soportar y establecer las motivaciones de los personajes. De esta manera se establecen relaciones de poder y sumisión entre los mismos, lo que lleva siempre a cuestionar la ética detrás de sus decisiones y de los eventos que se narran. Eventos que además vemos como si sucedieran en horario familiar. Las decisiones de los protagonistas casi siempre resultan cuestionables desde el punto de visto moral. Al entrar en desuso, a los Watchmen la línea divisoria entre el bien y el mal se les ha vuelto cada vez más difusa. Complicada tarea leer un cómic donde tal vez resulte difícil rescatar e identificarse con al menos uno de sus protagonistas. Los buenos no son tan buenos y los malos no son tan malos.

En Watchmen, los personajes se debaten constantemente entre la nostalgia de desempolvar toda su parafernalia, recordar viejas glorias, el deseo de reconocimiento; y entre la simple necesidad de tener sexo, embriagarse, leer un cómic sobre piratas y olvidar definitivamente la época del Spandex. O como en el caso del Doctor Manhattan, irse a vivir a una galaxia menos complicada.

Dr. Manhattan : All by myself.

Dr. Manhattan : All by myself.

Por qué leer o no leer Watchmen.

Léala porque:

– es un logro de la competencia narrativa del cómic como lenguaje específico y demuestra su madurez.

– es un obra enciclopédica que rinde homenaje al multiverso de los cómics y a todos sus prototipos.

– porque incluye el cómic “Relatos del Navío Negro” que es -ni más, ni menos- que un cómic dentro de un cómic.

– incluso después de la tercera o cuarta leída de cabo a rabo, seguirá encontrando elementos, símbolos y referencias nuevas que antes no había visto o no había comprendido.

– la escribió Alan Moore.

– la película que hicieron, no le hace justicia.

No la lea porque:

– es compleja, llena de tramas y personajes secundarios.

– sus personajes son narcisistas, misantropos inflexibles y excepto al hombre azul que a toda hora anda desnudo, ninguno tiene súper poderes.

– hace parte de la lista de las 100 mejores novelas de la revista TIME y esto enseguida la hace muy mainstream para los Zelotes de los cómics.

– la escribió Alan Moore y por defecto, está cargada de ideología anarquista y de paranoia existencial.

Lejos de ser una obra experimental, Watchmen es un esfuerzo que revitaliza el lenguaje del cómic como narración netamente gráfica. Es posible escribir toda un reflexión semiótica sobre la especificidad del cómic como lenguaje narrativo basándose solamente en Watchmen, pero eso sería terriblemente odioso e inoficioso. Me parece más acertado dejar hasta acá e invitarle a leer este cómic. Éste, es el fin de esta entrada.****

Retroalimentación

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s